Pontificia y Real Hermandad Sacramental, Nuestra Señora de Roca Amador, Ánimas Benditas, Beato Marcelo Spínola y Primitiva Cofradía de Nazarenos de María Santísima en su Soledad
Reseña Histórica
La actual Hermandad Sacramental de la Soledad es fruto de la fusión, en noviembre de 1977, de dos antiguas corporaciones: la Primitiva Cofradía de Nazarenos de María Santísima en su Soledad y la Hermandad Sacramental de la parroquia de San Lorenzo, que a su vez había absorbido a otras hermandades (Ánimas Benditas en 1819 y la Sacramental de San Juan de Acre en 1842) y cuyo origen documental se remonta a 1524, vinculándose tradicionalmente su fundación a la llegada a Sevilla de doña Teresa Enríquez en 1511.
La cofradía de la Soledad, cuyas primeras reglas se aprobaron en 1557, tiene constancia documental desde 1549, cuando residía en el monasterio de Santo Domingo de Silos. A lo largo de su historia ha peregrinado por numerosas sedes: Santiago de la Espada, el hospital del Amor de Dios y la Casa Grande del Carmen Calzado, donde construyó capilla propia en 1584 y vivió su máximo esplendor, vinculándose a la nobleza y la Real Maestranza de Caballería. En 1614 fue la primera hermandad sevillana en procesionar a su dolorosa bajo palio. Tras la invasión francesa de 1810 se trasladó a la parroquia de San Miguel, y al ser esta derribada en 1868, se estableció definitivamente en la parroquia de San Lorenzo, su sede canónica actual.
Pasaje evangélico
La iconografía de la hermandad representa a María Santísima al pie de la cruz, en su Soledad. Aunque no existe un pasaje evangélico único que describa de forma exclusiva esta escena, la advocación se fundamenta en la tradición cristiana que sitúa a la Virgen María, ya sola, junto a la cruz tras la muerte y descendimiento de Jesús, meditando los dolores padecidos. Se inspira en pasajes como el Stabat Mater y en la narración de la Pasión, particularmente en Juan 19, 25‑27 (María junto a la cruz), así como en la soledad posterior al entierro de Cristo, que la liturgia del Sábado Santo subraya.
Túnicas de los Nazarenos
Túnica blanca de cola, con antifaz, escapulario, manguitos y cíngulo de color negro.
Imágenes Titulares
- María Santísima en su Soledad. Imagen de candelero para vestir, tallada en madera de cedro y con una altura de 1,62 metros. Es una talla anónima fechada entre finales del siglo XVI y principios del XVII. La datación más consensuada la sitúa en la segunda mitad del siglo XVI (en torno al año 1600), aunque algún autor retrasa su hechura hasta mediados del siglo XVII. Estilísticamente se encuadra en la transición del manierismo al primer barroco, con rasgos arcaizantes como el acusado frontalismo y la boca cerrada. Se ha atribuido tradicionalmente al escultor italiano Jácome Velardi, si bien investigaciones recientes la sitúan en el círculo artístico de Andrés de Castillejo. Está considerada la dolorosa más antigua de cuantas procesionan en la Semana Santa sevillana. Originalmente fue una escultura de talla completa, como atestiguan los restos de estofado hallados en el busto. Ha sido restaurada en diversas ocasiones: la primera documentada hacia 1827; en 1916 el pintor Carlos García Eiris renovó su policromía; en 1953 Santiago Martínez intervino en las manos, y en 1985 se realizó una nueva restauración.
Pasos
-
Paso de María Santísima en su Soledad (paso neobarroco). Fue concebido por el pintor Santiago Martínez Martín y materializado por Francisco Ruiz Rodríguez, Curro el dorador, con la colaboración de los tallistas Francisco Carrero y Francisco Rivette, el carpintero Francisco Bailac y el imaginero Manuel Vergara Herrera, todo ello bajo la supervisión de Santiago Martínez. La construcción se inició en 1949 y el paso se estrenó el Viernes Santo de 1951. El conjunto está ejecutado en madera tallada y completamente dorada, con un estilo neobarroco que define toda la obra.
Estructura y elementos ornamentales:
- Respiraderos: Presentan un altorrelieve con la cabeza de San Juan Evangelista bajo la capilla principal. En el costero izquierdo figuran el evangelista San Lucas y María Jacobi, flanqueados por los bustos de los profetas Jeremías e Isaías; en la trasera aparecen San Mateo y María Magdalena, y en el costero derecho San Marcos, María Salomé y los santos varones José de Arimatea y Nicodemo.
- Canasto: Tallado y dorado, con la trama decorativa de azucenas estofadas en blanco que simbolizan la pureza de María.
- Peana: Tallada y dorada, integrada en el conjunto del canasto.
- Capilla principal: En el frontal, rematada con el escudo corporativo; alberga una imagen de la Asunción del siglo XVIII, adornada con una aureola de doce estrellas engarzadas con brillantes.
- Ángeles de las esquinas: Cuatro ángeles mancebos; los dos delanteros son obras anónimas del siglo XVII, mientras que los dos traseros son copias realizadas por Manuel Vergara. En 2017 se estrenaron nuevas peanas para los ángeles de las esquinas, talladas por Enrique Gonzálvez y doradas por Enrique Castellanos.
- Iluminación: Doble iluminación mediante candelabros de guardabrisas en las esquinas (que nacen en la parte baja del canasto) y candelería de plata, obra de Manuel Seco Velasco en 1957.
- Faldones: Terciopelo negro, bordados en traza rectilínea de influencia renacentista y plateresca, con bordado en oro a realce, obra de Jesús Rosado (faldón delantero estrenado en 2015 sobre diseño de Antonio J. Dubé de Luque). Los bordados se complementan con trabajos del taller de Santa Isabel.
Ajuar Procesional
- Manto de salida (conocido como manto de los Soles): Obra de Josefa Antúnez, ejecutado entre 1867 y 1875, en terciopelo negro bordado en hilo de oro a realce (475 x 234 cm). La decoración se centra en cinco grandes soles bordados sobre la parte central, con hojas y flores en el perímetro siguiendo el estilo imperante a mediados del XIX. Intervenido por Guillermo Carrasquilla en 1954 y por Rosario Bernardino en 1988; en 2024 fue restaurado en el Taller CYRTA. Es la pieza que luce la Virgen en la salida procesional.
- Saya de salida: Terciopelo negro bordado en hilo de oro a realce (105 x 50 cm), de autoría anónima, estrenada el Viernes Santo de 1885. Sigue un diseño asimétrico a juego con el manto y está atribuida a la órbita de Josefa Antúnez o de Teresa del Castillo. Los bordados fueron pasados a nuevo soporte por Rosario Bernardino Díaz en 1985. Es la saya utilizada en la estación de penitencia.
- Toca de sobremanto: Malla de oro bordada en hilo de oro a realce (106 x 47 cm), realizada en el taller de Sobrinos de José Caro en 1961.
- Diadema de los castillos y leones: Donación de Natalia López de Rojas, estrenada en 1893, ejecutada en oro de ley. Es la diadema que procesiona habitualmente.
- Diadema de plata: De la orfebrería de Jesús Domínguez, bendecida en 2017.
- Puñal de oro de ley: Realizado en 1969 según diseño de uno antiguo, donación del consiliario y maniguetero de la hermandad.
- Puñal de plata: También de Jesús Domínguez, bendecido en 2017.
- Saya blanca de Todos los Santos: Seda blanca bordada en oro con dibujo vegetal asimétrico, atribuida a Juan Manuel Rodríguez Ojeda, quien la habría ejecutado para Nuestra Señora de Todos los Santos, y que fue pasada a esta hermandad.
- Saya de terciopelo negro (Sobrinos de Caro): Ejecutada en 1970 en terciopelo negro bordado en hilo de oro a realce, pasada a nueva tela por Rosario Bernardino en 1988.
- Manto de camarín y otras piezas: Ampliado en 2017 con un manto de camarín y una saya en blanco, obra de Charo Bernardino, y con una nueva saya y puñal ya mencionados de Jesús Domínguez.
Insignias Procesionales
- Cruz de Guía: Realizada por Manuel Seco Velasco en 1973, con trabajo en madera de caoba del ebanista Manuel Caballero Farfán. Su diseño está basado en la antigua insignia que procesionó desde 1888 a 1972, obra de Juan Baena. La labor de orfebrería en plata de ley se aprecia en el interior del cuerpo de la cruz con un calabrote, escenas de la pasión, además del INRI, remates y abrazaderas. En 1986 se modificó el INRI en el taller de Seco, sustituyéndolo por otro en forma de pergamino calado y enrollado en sus extremos. Debido a deformaciones sufridas en la madera, esta se renovó en 1999 con nueva caoba de Brasil en el taller de Carpintería Rivera. Dimensiones: 266 centímetros de alta y 146 de ancha. Flanquean a esta insignia dos faroles en plata de ley repujada realizados por Manuel Seco Velasco en 1973, restaurados en 2004 por Jesús Domínguez Machuca.
- Bandera de la Hermandad: Conocida como bandera blanca y negra, sus colores corporativos. El origen de la misma debe estar en la época de rehabilitación de la segunda mitad del siglo XIX. El asta fue realizada por Manuel Seco Velasco en plata de ley y estrenada el Sábado Santo de 1957, aunque el remate en forma de lanza se realizó unos lustros antes en metal plateado. Su altura mide 303 centímetros, y el paño negro con cruz blanca 178 por 172 centímetros. Procesiona flanqueada por cuatro varas de plata de ley del juego de veintiocho estrenadas en 1957 y repujadas por Manuel Seco Velasco.
- Bandera Concepcionista: El paño actual, de seda celeste con una orla de hojilla, fue bordado en 1990 por Rosario Bernardino Díaz e incluye el texto «TOTA PULCHRA ES, MARIA, ET MACULA ORIGINALIS NON EST IN TE. MDCCCLIV». La insignia fue bendecida en la Función Principal de 1990. Sus dimensiones son 105 centímetros de alto por 88 de ancho. El asta, repujada en plata de ley por Manuel Seco Velasco en 1957, lleva un remate en metal plateado con el anagrama de María y alcanza los 302 centímetros de altura. Flanquean la insignia una pareja de faroles restaurados en 1989 en los talleres de Viuda de Villarreal.
- Bandera Carmelita: El diseño de la bandera actual, basado en la del Convento del Buen Suceso de Sevilla, fue realizado por José Manuel Elena Martín y bordado por Rosario Bernardino Díaz en 2002, con unas dimensiones de 180 por 140 centímetros. El asta de plata de ley fue labrada por Manuel Seco Velasco en 1957 y su remate, una imagen de N.ª S.ª del Carmen, fue realizado por el mismo orfebre en 1951. La altura total, incluido el remate, es de 272 centímetros. Está flanqueada por cuatro varas labradas por Seco Velasco en 1957.
- Bandera Pontificia: Blanca y amarilla, con asta rematada en plata, obra de Jesús Domínguez.
- Bandera del Beato Marcelo Spínola: Bendecida el 19 de marzo de 1987. El diseño previo fue realizado por Cipriano Gómez Soto, encargándose al taller de la Viuda de Villarreal la ejecución en plata de ley de un asta y un remate independiente que representa la torre de San Lorenzo a cuatro caras, usado también como relicario al llevar en su interior un resto del cuerpo del Beato. El asta mide 304 centímetros incluido el relicario, y este 55. El paño de la bandera está realizado sobre la capa magna del Cardenal José María Bueno Monreal, pieza color púrpura tratada por el maestro sastre Fernando Rodríguez Ávila, que confeccionó una bandera de 104 centímetros de alto por 100 de ancho. Sobre esta base, Rosario Bernardino bordó el escudo episcopal del Cardenal Spínola y su lema «OMNIA POSSUM IN EO». La bandera lleva la escolta de cuatro varas realizadas también en 1987 en el taller de Viuda de Villarreal.
- Estandarte de la Soledad: Insignia confeccionada en terciopelo negro con bordados del taller de Esperanza Elena Caro. El estandarte corporativo original data de finales del siglo XIX (estrenado en 1898) y fue pasado en diversas ocasiones, como en 1954 en el taller de Carrasquilla. La pieza actual que procesiona fue bordada por Rosario Bernardino Díaz, está ejecutada en oro y sedas sobre terciopelo negro, incorporando una guardilla como novedad en su diseño. Su asta de plata de ley data de 1957 y está rematada por una cruz.
- Estandarte corporativo (Estandarte Hermandad): Insignia corporativa estrenada en 2002 y bendecida por el Arzobispo de Sevilla Carlos Amigo en la Función Principal. Está bordado sobre terciopelo negro con oro y sedas, e incorpora una guardilla como novedad. El diseño fue de José Manuel Elena Martín y la ejecución de Rosario Bernardino Díaz. El asta de plata de ley fue estrenada en 1957, aunque su remate se sustituyó por otra cruz en 1967 labrada por Jesús Domínguez Vázquez, que emula la del estandarte de Roca-Amador. Sus dimensiones son de 340 centímetros de alto por 50 de ancho. Está flanqueado por cuatro varas del juego que en 1957 labró Manuel Seco Velasco.
- Estandarte de Roca‑Amador (estandarte de diario): Es el segundo estandarte de la Hermandad de Nuestra Señora de Roca-Amador, y es el que procesiona en la estación de penitencia. De dimensiones reducidas (88 centímetros de ancho por 150 de alto), fue bordado originalmente en 1742 con una pintura central de Santa María de Roca Amador obra de Domingo Martínez. La base de terciopelo rojo se renovó en 1972 en el taller de Sobrinos de José Caro. El asta, cincelada en plata, data de 1696 y tiene una altura de 295 centímetros y su travesaño 108.
- Guion Sacramental: Insignia que representa la condición sacramental de la hermandad. Es una obra de brocado del siglo XVIII, cuyos bordados y orfebrería fueron realizados por Jesús Domínguez Vázquez en 1967. La pieza presenta una estructura clásica de guion, con una banderola rígida que incorpora símbolos eucarísticos, y está acompañada de dos faroles de mano antiguos pertenecientes a la Hermandad Sacramental de San Lorenzo.
- Guion de la Caridad: Insignia creada en 1963 por iniciativa del entonces Hermano Mayor José de Rueda Carrión, quien también creó el "Sobre de la Caridad", un sistema de donativos que fue pionero y emulado por otras cofradías. Fue ejecutada por el orfebre Jesús Domínguez Vázquez y estrenada el Sábado Santo 25 de marzo de 1967. Consiste en una banderola rígida de plata de ley de 68 centímetros de ancho por 50 de alto. En el centro de su parte frontal se representa el Sobre de la Caridad, y en el reverso la iconografía clásica de la Caridad (una mujer con dos niños). El asta, que alcanza los 260 centímetros de altura, se remata con una figura que representa las otras dos virtudes teologales: la Fe y la Esperanza. Tras la Semana Santa de 1975, se realizaron las cuatro varas de plata de ley que lo flanquean, estrenadas en 1976.
- Pendón Sacramental: Damasco rojo con bordados pasados de un antiguo estandarte, estrenado en 1984. Los bordados fueron realizados por el antiguo sacristán de San Lorenzo Ignacio Escobar. En 1990 Manuel Seco Velasco realizó un asta basada en repujados clásicos, adaptándole la cruz del antiguo estandarte de la Soledad, aunque con modificaciones sobre el remate original. Mide 302 centímetros de altura.
- Libro de Reglas: Tapas rígidas forradas de terciopelo negro, con cantoneras, broches y escudo corporativo realizados en plata de ley por Manuel Seco Velasco en 1957. Dimensiones: 33 por 22 centímetros. Las pinturas centrales que representan al Santísimo Sacramento y a la Virgen de la Soledad fueron realizadas en 1987 por el Taller Isbilia. Se conservan las tapas de las antiguas reglas en metal plateado realizadas por Francisco Bautista Lozano en 1941. La pértiga que acompaña a las reglas fue realizada en plata de ley en 1957 por Manuel Seco Velasco.
- Bocinas: Dos bocinas estrenadas el Viernes Santo de 1940, realizadas en metal plateado por Manuel Seco Velasco. Longitud de 95 centímetros y diámetro de la base de 23. Los paños son de terciopelo negro bordados en oro y sedas, realizados por el Convento de las Adoratrices en 1940.
- Ciriales e incensarios: Seis ciriales, dos incensarios y una naveta, ejecutados en plata de ley por Manuel Seco Velasco en 1957, quien también labró el medallón que lleva el pertiguero en el pecho.
- Cruz Parroquial: Insignia fechable originalmente en el siglo XVIII, profundamente restaurada en 1973 por Antonio Díaz.
- Varas: Todas de plata, realizadas por Manuel Seco Velasco.
Patrimonio Musical
- La Soledad de San Lorenzo, de Jacinto Manuel Rojas Guisado (2014). Marcha de estilo solemne e intimista, concebida en modo menor con alusiones a la música de capilla y campanas de duelo.
- Costalero Soleano, de Salvador Hidalgo (2002).
- En tu Soledad, de Juan Manuel Velázquez (2011).
- Soledad, de Pedro Morales (dedicada a la dolorosa sevillana de San Lorenzo).








